Así está pasando.
_____________________________________
Así está pasando.
_____________________________________
COMITÉ DE SOLIDARIDAD OCOTAL HONDURAS
COMUNICADO
El comité de solidaridad Ocotal Honduras, integrado por miembros del Movimiento Social Nicaragüense Otro Mundo es posible, hacen saber a la población en general lo siguiente:
1- Repudiamos el Golpe de Estado realizado por la oligarquía hondureña hace un mes en el cual se han violentado los derechos del pueblo Hondureño.
2- Damos a conocer a la población en general que estamos realizando acciones de solidaridad, acompañando a los ciudadanos y ciudadanas hondureños y hondureñas que obligadas por la represión, la persecución, las amenazas y atropellos constantes de los derechos humanos del pueblo hondureño cometidas por el gobierno de facto y ejercito fascista de Honduras, acción que se esta desarrollando en el Departamento de Nueva Segovia y con apoyo de redes solidarias en todo el país y el continente americano articulado en la Alianza Social Continental, constituyendo esto un acto humanitario y de solidaridad con el pueblo y gobierno constitucional de Honduras.
3- Llamamos al pueblo de Nicaragua a unirse a la solidaridad de los pueblos acompañando incondicionalmente al pueblo de Honduras en su lucha por la restitución Inmediata de la democracia y el estado de derecho.
4- Condenamos enérgicamente los actos de grupos de extrema derecha, que han estado señalados siempre por el pueblo de Nicaragua por los actos de corrupción y malversación de fondos públicos, que sin ningún argumento y contra todo principio de respeto a los derechos fundamentales, instan constantemente a la violencia.
5- Instamos al pueblo Nicaragüense a pronunciarse de forma directa y con acciones concretas y rechazar a los que levantan voces en contra de la solidaridad y que mediante mentiras se convierten en cómplices de los fascistas y violadores de los derechos humanos.
Si a la Restitución del Presidente Constitucional de Honduras Compañero Manuel Zelaya Rosales.
Si al derecho de la consulta del pueblo en Honduras.
Si al respeto del Derecho a la vida, a la integridad personal, a la movilización y participación efectiva de la población y sectores mas desprotegidos.
Viva el Pueblo Hondureño
Dado en Ocotal Nueva Segovia Nicaragua a los 29 días del mes de Julio del 2009.
Visite:
http://picasaweb.google.com/gilberto.griosm/RepresionDelDiaJueves30DeJulio#
http://picasaweb.google.com/vidalaboral/ManifestacionDel30DeJulio#
http://picasaweb.google.com/dario.extreem/HondurasFrenteAlGolpeDeEstado?feat=embedwebsite#
Wendy Cruz
Wendy Cruz, Via Campesina, Honduras
Más información al día sobre la resistencia al golpe de Estado:
http://www.movimientos.org/honduras.php
Al cumplirse un mes del golpe de estado en Honduras, el campo de batalla se va deslindando con mayor claridad. Al inicio de la crisis, el pasado 28 de junio, parecía existir un acuerdo unánime entre todos los gobiernos de las Américas de condena al golpe, rechazo al gobierno de facto instaurado y reclamo por la restitución inmediata e incondicional del presidente constitucional Manuel Zelaya Rosales. Sin embargo, al correr de los días y las semanas, la unanimidad se ha hecho agua tras las maniobras diplomáticas de Estados Unidos por reinscribir el conflicto dentro de su tradicional estrategia imperial.
La política exterior de Estados Unidos hacia la América Latina parece correr sobre dos carriles: uno basado en la retórica del presidente Barack Obama a favor de una nueva relación con la América nuestra, respetuosa de su soberanía y autodeterminación, y otro basado en la continuación de las mismas prácticas expansionistas e intervencionistas del Pentágono, el Departamento de Estado y las agencias de inteligencia yanquis. En el caso de Honduras, la retórica de Obama brilla por su insustancialidad e inconsecuencia frente a la fuerza contundente de los hechos protagonizados por la diplomacia de su gobierno, con su arrogancia imperial de siempre. Para ésta, el objetivo más importante no es cumplir con el imperativo normativo establecido unánimemente por la OEA para que se restituya de inmediato y sin restricciones al presidente constitucional de Honduras, sino que aislar al bloque de países adscritos al ALBA (Alternativa Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América), encabezado por la Venezuela bolivariana de Hugo Chávez Frías e integrada a su vez, entre otros, por Cuba, Bolivia y Nicaragua, gobiernos todos descalificados como enemigos bajo la anterior política exterior de George W. Bush y, según todos los indicios, también bajo el gobierno de Obama. En la medida en que Honduras, bajo la presidencia de Zelaya, estaba aliada al ALBA, ello ha sido suficiente para que la política exterior estadounidense se haya dado a la tarea de promover activamente una solución al conflicto que, para todos los fines prácticos, legitime los propósitos de los golpistas hondureños de poner fin a la agenda de cambios representada por su gobierno.
La dualidad que caracteriza la política exterior del gobierno de Obama muestra, por un lado, a un gobierno que se proyecta como conciliador aunque a su vez tolera aquellas fuerzas al interior de la estructura de poder en Washington que siguen pregonando y practicando, de mil y una maneras, abiertas y encubiertas, la misma política de fuerza de siempre. Es la política de “la zanahoria y el garrote” que ya nos había anticipado Obama en su campaña electoral. Si lo hace presionado por los rigores de la gobernabilidad, en el contexto de una compleja estructura de poder imperial que a todas luces no domina, o si lo hace por estar convencido de que carga con la misión de recuperar el liderazgo mundial de Washington en una era en que éste ha menguado considerablemente, poco importa. Los resultados son los mismos: la nefasta continuidad de políticas intervencionistas estadounidenses definidas estrictamente desde la óptica de sus intereses estratégicos imperiales y en total desconocimiento de la voluntad soberana expresa de nuestros pueblos.
Hillary Clinton, la principal encargada de la diplomacia de Obama, ha proclamado claramente que “la cuestión no es si EEUU puede o debe liderar, sino como liderará en el siglo XXI”. Al respecto abundó que “EEUU tiene la oportunidad, y una profunda responsabilidad de ejercer el liderazgo Americano para resolver problemas en acuerdo con otros. Este es el corazón de la misión de América en el mundo actual”. En fin, sea a las buenas o a las malas, Estados Unidos se propone ahora ejercer la hegemonía sobre el nuevo mundo multipolar que se ha ido abriendo paso.
De ahí que en los pasados días Clinton ha pasado de la tímida condena a los golpistas a la dilación del retorno efectivo de Zelaya a Honduras y su restitución como presidente con todas sus prerrogativas constitucionales. Su estrategia de apoyo velado a los golpistas se apuntala en las gestiones mediadoras del presidente costarricense Oscar Arias, quien tristemente se ha prestado para servir de burdo instrumento de la diplomacia yanqui. Incluso, en días pasados tuvo el descaro de opinar públicamente que fue un error de Zelaya incorporar Honduras al ALBA.
Denuncia al respecto el pasado lunes 27 de julio un editorial del periódico mexicano La Jornada que a estas alturas se ha hecho evidente “el papel de Óscar Arias como parapeto diplomático del régimen de facto implantado en esa nación, ya que cuando las diplomacias latinoamericanas confiaron al mandatario costarricense una tarea de gestión para negociar los términos del retorno de Zelaya a la presidencia hondureña, éste fue mucho más allá de sus atribuciones y formuló un plan –al que denominó Declaración de San José– que otorgaba beneficios políticos injustificados e inmerecidos a quienes son, de acuerdo con el derecho internacional y el hondureño, delincuentes: su participación en un gobierno de unidad nacional y la suspensión definitiva de la consulta que el mandatario constitucional pretendía realizar en torno a la reelección, lo cual fue una bocanada de oxígeno al entonces cercado régimen espurio, cuyos cabecillas se envalentonaron y rechazaron la propuesta”. Y puntualizan los editorialistas del prestigioso diario: “Debe considerarse, a este respecto, que más allá de la inadmisible perpetuación del gobierno espurio hondureño, el que se otorgue cualquier clase de premio político e institucional a los golpistas sentaría un precedente nefasto para el futuro de las democracias en el hemisferio; es indispensable, por tanto, impedir que proliferen sectores políticos tentados a usar la fuerza militar institucional para la obtención de cuotas de poder”.
Frente a las maniobras de Washington, el Mercosur acordó el pasado fin de semana expresar su firme respaldo a Zelaya y advirtió que no reconocerá las elecciones convocadas por los golpistas, las mismas que se pretenden validar bajo la propuesta Clinton-Arias. El documento suscrito por los presidentes reunidos en la Cumbre de Asunción expresó su rechazo a cualquier medida unilateral que adopte el gobierno de facto y exigieron la inmediata e incondicional restitución de Zelaya.
En un contundente gesto de rechazo, los países del Mercosur anticiparon que no considerarán válido acto unilateral alguno de parte del gobierno de facto de Honduras, ni siquiera el llamado a elecciones. La propuesta partió de la presidenta argentina Cristina Fernández, quien sostuvo durante el plenario: “No podemos tolerar lo que sería una ficción de un gobierno de facto que destituye a un gobierno democrático, luego se compromete a llamar a elecciones y entonces se reconoce ese proceso electoral posterior”.
“Es importante abordar la cuestión sin discursos inflamados, ni agresiones, pero sí con mucha decisión y precisión, que también debemos condenar cualquier intento de lo que denomino ‘golpes benévolos’, que serían destituir a través de una gestión cívico-militar a un gobierno constitucional, pasar un tiempo y luego convocar a elecciones –que seguramente tendrán la presencia de numerosos delegados internacionales– y de esta manera legalizar lo que constituye un golpe y entonces concebir la carta de defunción de la Carta Democrática de la OEA y también hacer una ficción la cláusula democrática de nuestro Mercosur”, puntualizó Fernández.
Luego de su intervención, la mandataria argentina recibió una llamada de Zelaya, en la que le agradeció sus palabras. Éste se hallaba todavía en Nicaragua, en anticipó a la breve y simbólica incursión que haría en territorio hondureño para luego regresar a territorio nicaragüense donde estableció su base de operaciones en Ocotal, contiguo a la frontera con su país, para forzar su retorno definitivo en coordinación con las fuerzas internas opositoras al golpe.
Por otra parte, el presidente paraguayo Fernando Lugo, exclamó también en la Cumbre que “Honduras es una herida que sangra”, añadiendo que “ese golpe no quedará impune”. Asimismo, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva fue contundente: “Lo de Honduras es un retroceso democrático que no se puede tolerar y con el que no se puede transigir”. Por su parte, el presidente boliviano Evo Morales se encargó de denunciar las dos caras de la intervención del gobierno de Obama en torno a la crisis hondureña y la existencia en Estados Unidos de unas fuerzas derechistas que promueven activamente el apoyo a los golpistas.
Son esas dos caras de Washington lo que llevó el pasado domingo a Zelaya a reclamarle a ese país “enfrentar con fuerza” a los golpistas. “Que deje de evadir el tema de la dictadura, que la enfrente con fuerza para saber realmente cuál es la postura de EE.UU. en relación a este golpe de Estado”, afirmó.
El autor es Catedrático de Filosofía y Teoría del Derecho y del Estado en la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos, en Mayagüez, Puerto Rico. Es, además, miembro de la Junta de Directores y colaborador permanente del semanario puertorriqueño “Claridad”.
Mientras más crecen la resistencia de los hondureños contra la dictadura y la solidaridad internacional con su causa, más se empeña Washington en reflotar la desacreditada “mediación” de Óscar Arias, varita mágica para consolidar el golpe de Estado y, en todo caso, desgastar al movimiento popular.
De Arias habría que decir que en donde menos se le cree es en la propia Costa Rica. Allí es notorio su protagonismo en la aplicación de las políticas neoliberales, las corruptelas a ellas unidas, la forma tramposa y mendaz con que instrumentó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y, en particular, el referendo respecto a su aprobación, que se vio forzado a convocar. Para ganarlo, el Nóbel recurrió a las prácticas más antidemocráticas y fraudulentas. En cuanto a Nicaragua y el resto de Centroamérica, los pueblos no olvidan su contumaz subordinación a Estados Unidos y menoscabo del sandinismo cuando arbitraba las negociaciones de paz sobre aquel país.
Al inventar la mediación de Arias, la secretaria de Estado Clinton anulaba gran parte de la fuerza de las resoluciones adoptadas por la OEA, la ONU y el Grupo de Río, que exigían la restitución “inmediata e incondicional” de Manuel Zelaya en la presidencia de Honduras. Negociar con los golpistas entraba en abierta contradicción con el consenso internacional y dotaba a aquellos de una personaría jurídica y política no reconocida por los países latinoamericanos y europeos, que, a diferencia de Washington, retiraron sus embajadores del país centroamericano. Al verse tácitamente reconocidos por Washington, los hasta entonces acosados personeros del tambaleante régimen de facto se llenaron de ínfulas, al extremo de rechazar las propuesta de Arias pese a que ataban de pies y manos a Zelaya, al tiempo que la ultraderecha de Estados Unidos y el Departamento de Estado aprovechaban para redoblar la campaña internacional de relaciones públicas a su favor. La publicación en el Wall Stret Journal de un largo artículo del jefe civil de la dictadura militar es una prueba irrefutable de la enorme simpatía de que gozan los gorilas en importantes círculos económicos y políticos del norte revuelto y brutal.
Es evidente la existencia de importantes contradicciones en el equipo de Obama y la elite del poder imperial ante la cuestión de Honduras, como frente a otros importantes temas internacionales, pero en lo que no tienen desavenencias, aunque puedan diferir en las formas y plazos, es en el objetivo de liquidar a la Cuba socialista y a los gobiernos populares de la región investidos por sus pueblos en Asambleas Constituyentes. Esa es la objeción central del imperio y las oligarquías contra Zelaya: su voluntad de consultar al pueblo sobre la convocatoria a una constituyente. Por cierto, no para reelegirse, por más que esta sea una aspiración legítima cuando responde a la inspiración popular, toda vez que la hipotética constituyente se reuniría tiempo después de haber Zelaya abandonado el cargo. El objetivo fundamental que buscaba el presidente era una constitución salida del pueblo y no de una dictadura militar, como la vigente.
Si ello preocupaba al imperio y las oligarquías antes del 28 de junio, día del golpe, un mes después se ha vuelto una pesadilla a la vista del extraordinario y raigal Frente Popular de Resistencia contra el Golpe de Estado, que en su crecimiento, ha logrado atraer a su seno a muchos miembros de base de los partidos políticos tradicionales, irremediablemente despedazados después de esta coyuntura. Podrá Zelaya regresar antes o después a asumir su mandato, pero ya en Honduras ha surgido una creativa experiencia de cómo enfrentar con el pueblo organizado y radicalizado la nueva generación de golpes de Estado que planean ejecutar en América Latina sectores del imperio y las oligarquías. Las bases yanquis que pronto apuntarán contra Venezuela y los movimientos y gobiernos populares de la región, y la IV Flota forman parte de este diseño agresivo.
La insistencia de Washington, Insulza y los gobiernos derechistas en resucitar la mediación de Arias ya no busca sólo consolidar a los golpistas sino evitar a toda costa su derrocamiento por una insubordinación popular, acontecimiento que desbordaría con creces a Honduras y se proyectaría como una gran victoria continental de las fuerzas populares contra la nueva contraofensiva del imperio y las derechas locales.
aguerra_123@yahoo.com.mx
El primer golpe de Estado en América latina desde la asunción de Obama ha enfrentado a la Casa Blanca con un problema complejo: no lo puede apoyar públicamente, pero tampoco quiere que Zelaya se acerque a Venezuela. Así, incurre en maniobras de diverso color para conciliar los dos propósitos: la primera fue descargar en la OEA la responsabilidad de negociar entre el depuesto Zelaya y el usurpador Micheletti y la respuesta, la unánime condena al golpe y la expulsión de Honduras del organismo, desagradó al Departamento de Estado, que ya le bajó el pulgar a la posible reelección de su secretario general, el chileno Insulza. El segundo paso consistió en pasarle el encargo a Oscar Arias, amiguísimo de todo lo estadounidense empezando por su gobierno, cualquier gobierno.
La propuesta de Arias, supervisada por el Departamento de Estado, incluye la reposición de Zelaya, pero con condiciones que castran su mandato fijadas por los golpistas: nada de plebiscito sobre la reforma de la Constitución, aunque no sea vinculante, integración de opositores en puestos claves del gabinete, y adiós al “comunista” Chávez. En otras palabras, titiritear al depuesto repuesto hasta las elecciones de enero próximo. Un comunicado de los militares golpistas emitido el domingo manifestó apoyo al plan de Arias, pero su comandante en jefe, el general Romeo Vásquez Velásquez, declaró a la BBC al día siguiente que no se permitiría la reinstalación de Zelaya.
Washington suspendió la ayuda económica y militar al gobierno de Honduras –unos 20 millones de dólares– y el martes pasado revocó a cuatro prominentes golpistas la visa de entrada a EE.UU., pero el doble juego continúa. Hillary Clinton declaró “irresponsable” la breve estancia de Zelaya en Honduras y dos de sus adláteres participan activamente en el reconocimiento del golpe cívico-militar. Uno es Lanny Davis, especialista en relaciones públicas, que presenta el hecho como un “esfuerzo valiente” para “preservar” la Constitución y “el imperio de la ley”. Davis fue el vocero de Hillary más beligerante contra Obama durante la precampaña por la candidatura presidencial demócrata. Antes había asesorado y defendido a Bill cuando el escándalo de Mónica Lewinsky. Luego entró al servicio del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), institución de la oligarquía que fomentó el golpe y que tiene apoyos ilustrados como éste: “La oligarquía en Honduras siempre tendrá de rodillas a esos indios catrachos”. O el que firma Junior: “Pues sí, comunistas basuras, la oligarquía de nuestro país jamás dejará que estos indios haraganes salgan de ese agujero así que a llorar al tamarindo” (foro.univisión.com, 30609).
Lanny Davis no carece de antecedentes en el rubro: en 1999, cuando se desempeñaba en la firma de abogados Patton Boggs, cabildeó para convencer al mundo de que el presidente de Kazajstán, Nursultan Nazarbayev –uno de los déspotas más corruptos del planeta– era un “reformador democrático” (www.democracynow.org, 15709). Un segundo amigo de Hillary participó en la trampa antidemocrática diseñada en San José: “La semana pasada Micheletti convocó a las conversaciones en Costa Rica al asesor de otra firma, relacionado con los Clinton. El asesor, Bennett Ratcliff de San Diego, se negó a dar detalles sobre el papel que juega en la negociación. ‘Cada propuesta que presentó el grupo de Micheletti fue escrita o aprobada por los estadounidenses’, dijo otro funcionario cercano a las conversaciones refiriéndose al Sr. Ratcliff” (New York Times, 12709).
El progolpe tiene el apoyo de un grupo de legisladores demócratas neoconservadores que el despacho de abogados Covington & Burling estaría alentando como si hiciera falta. Esta importante empresa jurídica con sede en Washington y más de 500 abogados en sus oficinas ha cerrado jugosos contratos de cabildeo con Chiquita Brands, la ex United Fruit Company, especializada en voltear gobiernos centroamericanos molestos. Y acontece que Zelaya incomodó a la Chiquita: aumentó el salario mínimo de los trabajadores hondureños en un 60 por ciento y la empresa frutera exigió que subiera el precio de venta de sus productos (www.counterpunch.org, 6709). El golpe de Estado no le vino mal.
La Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros (Colsiba) ha denunciado las infernales condiciones de trabajo que imperan en los dominios de Chiquita: jornadas de más de 12 horas, mujeres y niños de 14 años expuestos, como los hombres, a los efectos del DBCP, un plaguicida de uso prohibido que causa esterilidad, cáncer, congestión pulmonar y deformaciones congénitas en los hijos. Esta es la Honduras que los golpistas y Chiquita quieren conservar. También Hillary Clinton, por qué no: Micheletti acaba de elogiarla por sus “sabias políticas”.
“En Honduras, una mula cuesta más que un miembro del Parlamento”, dijo alguna vez el despectivo director de la United Fruit, Sam “The Banana Man” Zemurray, cuando la empresa comenzó sus operaciones a comienzos del siglo pasado. En los años ’20 controlaba casi una cuarta parte de la tierra cultivable de Honduras y además se dedicaba a derrocar gobiernos elegidos en las urnas, como el de Arbenz en Guatemala en 1954. A fines de los ’90, Chiquita se inspiró en su ejemplo y pagó 1,7 millón de dólares a grupos paramilitares para controlar el cultivo y la distribución del banano en Colombia: decenas de trabajadores aparecían muertos en las plantaciones, la empresa fue demandada por familiares de los asesinados y compró su impunidad con una multa de 25 millones de dólares impuesta por un juez estadounidense. Chiquita financió a terroristas colombianos, pero nunca ingresó a la lista negra del Departamento de Estado. Es que no todos los terrorismos son iguales.
FRENTE NACIONAL CONTRA EL GOLPE DE ESTADO
¡¡¡CONTINUAMOS MOVILIZADOS CONTRA LA DICTADURA!!!
Viernes 31 de julio, 8 am, Universidad Pedagógica
¡¡¡Viva el pueblo heroico de Morazán!!!
Artículo 3 de la Constitución de la República: Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quien asuma funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas.
Comunicado de prensa - Tegucigalpa, 30 de julio de 2009
La Misión Internacional de Solidaridad, Observación y Acompañamiento a Honduras repudia la brutal represión del Gobierno de facto de Honduras, encabezado por el golpista Roberto Micheletti, contra miles de personas que se están manifestando hoy contra el Golpe de Estado y en seguimiento de la convocatoria al paro nacional (Huelga General) del sector público de los días 30 y 31 de julio. Desde hace 33 días el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado lleva organizando movilizaciones diarias.

La Misión Internacional de Solidaridad, Observación y Acompañamiento, organizada por la Red Birregional ’Enlazando Alternativas’, denuncia ante la Comunidad Internacional que tropas del Ejército y las fuerzas especiales de la Policía Nacional de Honduras atacaron hoy a miles de manifestantes pacíficos, con armas de fuego, con proyectiles de madera y goma, así como con gases lagrimógenas -lanzados incluso desde helicópteros-.
El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras COFADEH, está informando que hay centenares de heridos (entre ellos algunos periodistas) y detenidos. Hemos observado que muchas mujeres fueron víctimas de la violencia policial y militar, y hemos recogido testimonios de manifestantes que han sido maltratadas y golpeadas brutalmente, inclusive con caracter sexual (golpes en las nalgas, amenazas de violación). Incluso, menores de edad fueron agredidos y detenidos.
Cofadeh informa que en el desalojo violento que realizaron la Policía y el Ejército en las cercanías de Tegucigalpa, resultaron heridos más de un centenar de personas y un maestro y miembro del Copemh (Confederación de Profesores de Educación Media de Honduras) recibió un disparo de bala en la cabeza, lo cual lo tiene entre la vida y la muerte. Roger Abraham Vallejo Soriano (de 38 años) resultó herido cuando los manifestantes, muchos de ellos maestros, realizaron una acción de protesta pacífica ocupando la carretera, en el marco del primer día del paro nacional del sector público contra el Golpe de Estado. El maestro está siendo atendido en estos momentos en el Hospital Escuela donde los médicos tratan de salvarle la vida.
Exijimos el respeto a la integridad física y moral de las personas que se manifiestan en contra del Golpe de Estado y el Gobierno de facto de Roberto Micheletti, así como de las/os periodistas que cubren estas movilizaciones, en el cumplimiento de sus labores profesionales. Asimismo, demandamos la liberación inmediata de las personas arbitrariamente detenidas.
Miembros de la Misión Internacional de Solidaridad, Observación y Acompañamiento están acompañando a organizaciones de Derechos Humanos a la Cuarta Estación de Policía de la capital hondureña, donde se encuentran detenidos unas 80 personas, aproximadamente, para dar cuenta del trato recibido por las personas detenidas. Hemos observado heridas graves en los detenidos por los golpes recibidos.
Entre las personas heridas está Carlos H Reyes, Coordinador del Frente Nacional contra el Golpe de Estado, Presidente del Sindicato STIBYS, dirigente del Bloque Popular, así como candidato oficial independiente a la Presidencia de la República. Por otra parte, el también coordinador del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, Juan Barahona, está detenido.
El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado en Honduras, convocante de las manifestaciones, está denunciando actos represivos también en otras partes del país donde se están realizando cortes de carreteras y manifestaciones.
A pesar de la fuerte represión el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado está anunciando la continuidad de las movilizaciones.
« Ustedes, organismos internacionales, hagen algo por nosotros, ya basta de tanta violencia », nos implora una profesora agredida en la manifestación que se refugió en el Centro de Estudios de la Mujer en Tegucigalpa.
La Misión Internacional de Solidaridad, Observación y Acompañamiento está conformada por : Nora Cortiñas, Madres de la Plaza de Mayo-Línea Fundadora / Jubileo Sur (Argentina), João Batista Gomes, CUT (Brasil), Thomas Wallgreen, Consejal del Partido Socialdemocrata de Finlandia en Helsinki / Coalition for comprehensive democracy – Vasudhaiva kutumkakam (Finlandia), Mauricio Valiente, Comisión Española de Ayuda al Refugiado-CEAR (España), el padre Efrén Reyes del Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina Oscar Romero -SICSAL (El Salvador), Claire Chastain, Relaciones Internacionales del Partido Comunista Francés-Partido de la Izquierda Europea (Francia), Martha Figueroa Mier, Marcha Mundial de las Mujeres (México), Bernadete Esperança Monteiro, Marcha Mundial de las Mujeres (Brasil) y Tom Kucharz, Ecologistas en Acción/Transnational Institute (España).
La Misión Internacional de Solidaridad, Observación y Acompañamiento a Honduras, en la que participan redes, movimientos sociales, ONG, organizaciones de Derechos Humanos y responsables políticos de Europa y América Latina, está organizada por la Red Birregional Europa, América Latina y el Caribe ’Enlazando Alternativas’.
Más información : +504 - 898 52 607 / +504 – 964 23 566 / +504 – 965 93 265 / +504 965 91 621